Un final magistral de Kelly Olynyk mete a Boston en las Finales del Este

 

Por primera vez desde 2012, Boston vuelve a pelear por el trono del Este. El equipo entrenador por Brad Stevens se impuso a los  por 115-105 en un séptimo y decisivo partido emocionante, intenso e imprevisible hasta el final. Los  se encontraron con un héroe imprevisto, resolviendo el duelo estelar que  y  estaban ofreciendo. Al final, fue  quien sentenció para Boston una victoria que les coloca como el rival de Cleveland en las Finales del Este.

Primera mitad de alternativas

Washington tuvo un arranque lento, empezando con un 10-2 de unos Celtics que recuperaban su mejor capacidad de pase. Pero, fieles a la montaña rusa de rachas en las que se han instalado en estos playoffs, lo compensaron con un 0-10 inmediato. A partir de ahí, la intensidad subía, con el escenario del TD Garden a la altura de las grandes noches NBA en Boston. Ambos equipos mantenían la igualdad, hasta que el banquillo de los Celtics decantaba ligeramente la ventaja a su favor.

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De forma particular, Kelly Olynyk empezaba a presagiar su gran noche con 12 puntos en la primera mitad. El ataque de Boston brillaba en ocasiones gracias a la visión de Isaiah Thomas, a cuya más que asentada capacidad anotadora (29 puntos) está añadidendo una mejorada creación de juego (12 asistencias). Pero, con los titulares en cancha, Washington era otra cosa. Bradley Beal (el mejor de los Wizards con 38 puntos) y  (18) encontraban una valiosa ayuda ofensiva de Otto Porter (20 puntos) y Markieff Morris (18 rebotes). Para colmo,  los Celtics se empequeñecían otra vez en el rebote.

Aviso de Boston


Al descanso, los Wizards ganaban por 53-55. Una ventaja ínfima para dos equipos imprevisibles enfrentados entre ellos. A talento, nadie ganaba. La batalla era mental. Cada buen momento de algún equipo se veía compensado en el otro lado. Buenos minutos de un inspirado Bradley Beal para adelantar a los Wizards, hábiles explotando las debilidades defensivas de Isaiah Thomas, eran respondidos por unos Celtics triunfantes cuando su defensa apretaba.

Jugadores secundarios como Marcus Smart (13 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias) o Jaylen Brown aumentaban las pulsaciones de un Game 7 clásico, más definido por la intensidad que por el baloncesto de gourmet. Grandes posesiones de Al Horford y, especialmente, Isaiah Thomas lanzaban esta vez a Boston, marchándose al final del tercer cuarto 6 puntos arriba.

La apoteosis de Olynyk


La sangría no se detenía para los Wizards, cayendo más y más frente a un Thomas que, por momentos, parecía estar a punto de dejar un partido para el recuerdo. La ventaja se iba hasta los 13 puntos, gracias a un parcial de 18-2. Los Wizards, de nuevo con sus titulares en cancha, reaccionaban tras un tiempo muerto de Scott Brooks apoyado por otro parcial de 0-7, esta vez a su favor.

Bradley Beal lanzaba el intento de remontada, pero los Wizards (ni seguramente los Celtics) no se esperaban que Kelly Olynyk tuviera el partido de su vida en un Game 7 con las Finales del Oeste en juego. El jugador canadiense mataba los sueños de Washington con un último cuarto antológico. Sus 14 puntos, de 26 totales, y varias acciones defensivas de primer nivel debajan un colchón a favor de Boston que los Wizards nunca pudieron remontar. John Wall perdía su magia (0/11 en los últimos 19 minutos de partido), y Beal era ya insuficiente.

Un rival conocido


Los Celtics conseguían así regresar a las Finales del Este, por primera vez desde el fin de la exitosa era del “Big Three”, aunque para enfrentarse desde este miércoles al mismo ogro que les eliminó cinco años atrás. LeBron James, ahora con Cleveland, será el durísimo obstáculo que separa las Finales NBA y Boston. Aun así, la franquicia verde puede vivir dos días de ensueño, ganando un Game 7 el lunes y, quizás, el número 1 del próximo draft este martes.

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